¿Qué es el movimiento de un reloj y cómo funciona?

¿Qué es el movimiento de un reloj y cómo funciona?

Para que un reloj pueda dar la hora exacta, es necesario que todas las piezas que lo componen estén conectadas entre sí y cada una de ellas realice la función que le pertenece. Por hacer una pequeña comparación, para que un ser humano disponga de vida, y pueda realizar todas las actividades que se proponga, es necesario que todos sus órganos interactúen realizando el trabajo que les corresponde.

Sin embargo, no todos los órganos son tan fundamentales como el corazón. De él dependen gran parte de las funciones vitales. Del mismo modo sucede con los relojes y los movimientos de relojsu auténtico corazón. Pero vamos a ahondar más sobre su función y los distintos tipos que existen en el mercado.


¿Qué es el movimiento de un reloj? 

Ya hemos visto como, de una forma especialmente sencilla, hemos podido entender que el movimiento del reloj es la pieza fundamental para su funcionamiento, del mismo modo que el corazón lo es para el ser humano. Se trata de un mecanismo complejo en el que todas sus piezas deben estar perfectamente conectadas ya que se les exige exactitud y precisión en toda la información que deban transmitir. 

En algunos casos, esta información va más allá de ofrecer la hora, también se puede conocer el día y mes en el que nos encontramos, o las fases lunares que corresponden en cada periodo. Esto hace que el mecanismo se amplíe y, por lo tanto, los movimientos del reloj se compliquen.

 


¿Cuántos tipos de movimientos de reloj existen? 

Sin entrar en excesivos detalles, los movimientos de reloj se dividen en dos:

1. Movimiento de reloj mecánico

Está compuesto por un gran número de piezas que, como en un preciso puzzle, todas van unidas entre sí. Es el que conocemos como reloj clásico y el mejor valorado dentro del mundo de la relojería, especialmente por los coleccionistas. 

Las piezas que componen este mecanismo son: el resorte principal, el tren de engranajes, el volante y el escape. Estas piezas se ponen en movimiento cuando el usuario gira la corona de forma manual para que el resorte principal se cargue de energía y, de este modo, inicie el movimiento. 

Sin embargo, también existen movimientos de reloj mecánico que funcionan de forma automática. En este caso el dueño no necesita girar la corona ya que, un rotor se encarga de dar cuerda ante cualquier movimiento de la muñeca.

2. Movimiento de reloj de cuarzo

Si comparamos el nacimiento del reloj tradicional, es decir el mecánico manual de cuerda, que fue en el siglo XVI, con el de cuarzo, que fue en la década de los años 70 del siglo XX, entonces veremos que tuvieron que pasar algo más de cuatro siglos para que alguien decidiera cambiar un mecanismo que, hasta el momento, era perfecto.

Funcionan a través de la vibración de una pieza de cristal de cuarzo instalada en su interior que se pone en funcionamiento a través de la corriente que genera una pila. Un pequeño chip hace que esas vibraciones lleguen hasta un motor eléctrico que es el que mueve las manecillas.

Los relojes de cuarzo se dividen en tres grupos: cuarzo analógico (muestran la hora gracias a las clásicas agujas), cuarzo digital LCD, que muestran la hora gracias a una pantalla de cristal líquido. Y la combinación de ambos relojes de cuarzo analógico digital, cuyo nombre abreviado es Ana-Digi.

 


Diferencias entre un movimiento mecánico y un movimiento de cuarzo 

Elegir un movimiento u otro va a determinar muchos aspectos del funcionamiento y valía de nuestro reloj, por eso es importante, antes de decidirse conocer cuáles son las diferencias que los separaran.

A grandes rasgos, y sin entrar en profundos tecnicismos, hemos encontrado estas disparidades:

1. Economía. A la hora de comprar un reloj, el de cuarzo es mucho más económico que el mecánico, de hecho, estos últimos, pueden ser auténticas reliquias, por lo que el precio puede ser muy elevado.

2. Precisión. Los de cuarzo son más precisos que los mecánicos.

3. Mantenimiento. Mientras que el mecánico requiere de un cuidado exquisito y un mantenimiento habitual, no es el caso del de cuarzo, que bastará con cambiar la pila cuando corresponda.

4. Valor. Para los coleccionistas y amantes de los buenos relojes, el mecánico, y mucho más si es manual, son auténticas joyas. Al contrario de los de cuarzo, a los que apenas prestan atención.

Ya hemos visto cómo el movimiento de un reloj es el que da vida a todo un mecanismo preciso y necesario para controlar el paso del tiempo. Elegir el más conveniente será una decisión que hay que meditar y valorar con cuidado porque no olvidemos que un reloj es algo más que un medidor de tiempo, sin pretenderlo está hablando de nosotros y nuestra forma de entender el mundo.

 

 

 

 

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