¿Sabías que...?

La Rueda del Tiempo, de Budapest, es el considerado mayor reloj de arena del mundo, tardando 365 días en drenarse por completo.

Es una rueda gigante, de 8 metros de altura, que fue construida en 2004 para conmemorar la inclusión de Hungría en la Unión Europea.

La rueda de granito contiene pequeñas piezas de vidrio que gotean a través del reloj con un sistema informatizado que mantiene la perfecta sincronización, y que son visibles gracias a unos grandes paneles triangulares de cristal que forman los depósitos, superior e inferior, hacia cuyo punto central de obturación se marca una ligera línea de concavidad en todo el frontal de la rueda.

Todos los 31 de diciembre, un equipo de cuatro personas, giran la rueda sobre su eje 180 grados, ayudados de gruesos cables de acero,  rotando su base por unos rieles y reseteando el reloj para marcar el tiempo durante otro nuevo año. Tan espectacular es la maniobra, de aproximadamente 45 minutos, que se congregan múltiples asistentes para contemplar ese momento en fechas tan señaladas.

 

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